Juan Pueyo nació en 1986 en Madrid, aunque de muy pequeño se trasladó junto a su familia a Castellón. Es técnico superior en Comercio Internacional y Marketing, además de políglota. En el plano profesional se dedica a la exportación B2B en el sector de la cerámica.
Nunca militó en ningún partido hasta que, durante la pandemia, la frustración por la mala gestión del Co-Vid le hizo replantearse un cambio: dejar de quejarse en Twitter, desde el sofá de su casa, para dar un paso adelante y poner su granito de arena en cambiar las cosas. Usuario de Forocoches, uno de los foros más importantes en español, vio que se estaba gestando un partido más outsider e irreverente en comparación con las formaciones clásicas, que denunciaba la corrupción política. Una vez que Fuerza Cívica se creó, colaboró en la parte de marketing y estrategia hasta que pasó a formar parte de su Junta Directiva, y llegó a Secretario General del partido. Fuerza Cívica llegó a presentarse a las elecciones municipales y generales del 2023, comenzando posteriormente una búsqueda de otras formaciones afines para aunar fuerzas, siendo el caso de Iniciativa. Tras la fusión de Fuerza Cívica e Iniciativa nació VAMOS! – Iniciativa Cívica, del que hoy es vicepresidente.
Además de la política, a la que también esta vinculado a nivel municipal a través de la asociación de vecinos, es aficionado a practicar todo tipo de deportes, en especial, al OCR, carreras de obstáculos.
– ¿Quiénes son sus referentes políticos nacionales e internacionales, ya sean presentes o pasados?
– Referentes políticos presentes podría decir que, pese a que me quejo mucho de los políticos actuales, serían aquellos alcaldes y concejales comprometidos con su pueblo, que trabajan para mejorar la vida de sus vecinos, y en muchas ocasiones no cobran ni un duro por ello, teniendo que ceder una parte de su vida personal y su trabajo para el desempeño de sus funciones.
A nivel histórico, mi gran referente es Adolfo Suárez, por ser una figura necesaria en la Transición. Teniendo un pasado franquista, cuando se hacía imprescindible contar con un estadista que pusiese de acuerdo a gente de diversas ideologías, apareció Suárez, que fue decisivo para la democracia que tenemos ahora en España, dando entrada a partidos ilegalizados hasta entonces, como el Partido Comunista.
A nivel internacional, me ha atraído mucho la figura de Winston Churchill, con muchos altibajos durante su carrera, como la debacle en Gallipoli, es una personalidad a estudiar, dando a Inglaterra lo que necesitaba en el peor momento a través de las palabras y el discurso adecuado.
«El segundo mejor presidente después de Suárez me atrevo a decir que está por venir»
– Algo que me gusta plantear en términos de perspectiva histórica a los representantes de terceros partidos es su valoración de los diferentes presidentes de la democracia, ¿cuál sería su ránking del mejor al peor?
– El número uno sería, sin duda, Adolfo Suárez por las decisiones tan difíciles que tuvo que tomar en una época tan complicada.
El peor claramente, por irme al otro extremo, es Pedro Sánchez. No sólo por sus decisiones, tomadas por interés partidista antes que por interés de los españoles; también por su forma autoritaria de gestionar, arrebatando el control de las instituciones que deberían ser independientes y gobernando a través de Reales Decreto, evitando así el democrático proceso parlamentario. Los continuos cambios de opinión entre lo que prometió que haría y lo que después está haciendo, sólo por cálculo electoral y, sobre todo, por los numerosos casos de corrupción a nivel personal y de partido. Debería haber dimitido hace mucho tiempo, por sentido común y ética profesional. Es un claro ejemplo de la desafección de la ciudadanía con los políticos.
El segundo peor es Jose Luis Rodríguez Zapatero, con muchos intereses ocultos en Venezuela y con el Grupo de Puebla. A nivel de gobierno, tomó muy malas decisiones, como cuando anunció “brotes verdes” y el Plan E, empeorando todavía más la economía por no invertir donde debía.
Jose María Aznar tuvo pequeños aciertos como crear la hucha de las pensiones, o facilitar un panorama económico muy bueno. Pero no aprovechó suficientemente el escenario económico tan favorable que se encontró, le faltó invertir en planes de futuro, de desarrollo español, y en su lugar apostó únicamente por el ladrillo y el turismo de masas. Sin olvidar los casos de corrupción de los miembros de su partido.
Al mismo nivel sitúo a Mariano Rajoy en lo que a gestión se refiere. Igual que Zapatero, sufrió la crisis económica internacional, teniendo que tomar una serie de medidas muy duras, algunas necesarias para evitar ser intervenidos por la troika de la Unión Europea. En el lado negativo, en varias ocasiones se desentendió de sus obligaciones ejecutivas como la crisis del independentismo catalán, o el control anticorrupción de su partido.
El segundo mejor presidente después de Suárez me atrevo a decir que está por venir.
– ¿Y sobre Felipe González, que es el único que le falta por valorar?
– Tengo menos referencias de él porque, me pilla muy lejos y no lo tengo tan estudiado. Su gobierno tuvo casos de corrupción imperdonables, pero había menos polarización. Con él terminó la pacífica Transición. Le daría, por tanto, una posición intermedia, si me lo permites, empatado con Aznar y Rajoy.
«Deberíamos votar por lo que consideremos lo mejor para España en cada momento, y no como hooligans»
– Si me permite la indiscreción, ¿a quién votaba antes de formar parte de su actual partido?
– En su momento voté a Ciudadanos porque, de los cientos de partidos que había, me decanté por el que mejor me representaba. Alguna vez voté al PP o al PSOE, absteniéndome en muchas otras. Creo que todos deberíamos votar por lo que consideremos lo mejor para España en cada momento, y no como hooligans de fútbol, aunque reconozco que alguna vez me equivoqué.
«Reconocerse de centro resta. Los errores estratégicos de Ciudadanos han contribuido a hundir el centro político»
– Una valoración que he hecho en alguna ocasión es que en España ha tenido éxito el centro-izquierda y el centro-derecha, no así el puro centro, pudiendo citarse casos que así lo acreditan como UCD, el PRD, el CDS, UPyD y Ciudadanos, e incluso el PRR en la Segunda República, que cayó en las elecciones de 1936. ¿Qué opina sobre ello?
– Antes, para gobernar, había que ganarse el centro. Pero ahora, la polarización es tan grande que reconocerse de centro resta. Los errores estratégicos de Ciudadanos han contribuido a hundir el centro político.
Otros partidos anteriores no los considero de centro puro, ya que UPyD era de centro-izquierda y Ciudadanos abandonó pronto el centro para convertirse en centro-derecha. En cambió hoy, la polarización ha dado alas a Podemos en un extremo y a VOX en el otro, porque para captar la atención hay que ser lo más populista posible para tener un minuto de gloria en las redes sociales.
Desde nuestro partido nos consideramos más transversales. Hay ideas y objetivos en los que partidos de otras ideologías pueden coincidir con nosotros, desde izquierda a derecha. En el centro puro, y con la polaridad actual, queda un espacio que representa a cada vez a menos gente, igual que sucede con el concepto de liberalismo puro. Por ello, apostamos por la transversalidad, la política no debe limitarse a etiquetar a los demás en uno u otro bando.
En la Junta Directiva de Fuerza Cívica (uno de los orígenes de VAMOS!), había, un votante de Podemos, otro de VOLT, uno de Ciudadanos (en aquel momento era yo), otro del PP y otro de VOX, y esto demuestra que personas de diferente sesgo político se pueden poner de acuerdo, porque hay medidas consideradas de izquierdas que son acertadas, igual que medidas consideradas de derechas que también lo son.
– Algo que me llama poderosamente la atención es que muchos partidos que se autodenominan de centro son progresistas en el plano moral, lo cual es paradójico, ya que, si la derecha es conservadora y la izquierda es progresista, el centro debería, entonces, adoptar elementos conservadores y progresistas y no abrazar uno de los lados del espectro, ¿no cree?
– El centro puro es complicado porque necesita jugar a dos bandas.
Tenemos el mismo caso en los liberales, se tienden a considerar más en la derecha por sus políticas económicas, pero no son conservadores. Los liberales abrazan políticas consideradas de izquierdas, como la libertad del matrimonio homosexual, el aborto, o la eutanasia. Otro ejemplo es la Falange, que también juega a dos bandas. Se les tiende a ubicar en la extrema-derecha, pero muchas cuestiones que proponen son de izquierdas.
Me podría considerar más liberal en lo económico: menos burocracia, menos impuestos, estoy en contra de un control férreo del Estado; pero más de izquierdas en lo social: defendiendo una Educación y una Sanidad pública de calidad. A mí me ubican en el centro por defender estas medidas. Es el peligro de las etiquetas, pero yo no compro el paquete entero de ninguna de ellas, como si fueran una religión. Tengo una etiqueta para cada asunto. Debe existir un espacio para los que no nos sentimos identificados en ningún bando.
Esto puede ser similar a los astrónomos que estudiaban el espacio y veían algo más, fuerzas que no conocían hasta que siguieron estudiando e investigando. Lo mismo sucede en la política: hay algo más que la izquierda, la derecha y el centro. Debe existir un espacio trasversal que beba de todas partes.
«Todos los políticos saben que las pensiones no son sostenibles, todos saben que llegará un momento en el que explote»
– En el programa político de VAMOS! proponen una reforma del sistema de pensiones, ¿supondría adoptar un sistema mixto como el alemán o un sistema de capitalización como el chileno?
– El problema de las pensiones en España es, junto la vivienda, la gran patata caliente. Ningún partido lo quiere tocar para no salir perjudicado electoralmente. Todos los políticos saben que las pensiones no son sostenibles, todos saben que llegará un momento en el que explote. Pero ningún partido propone soluciones. De nuevo, los partido tradicionales anteponiendo sus intereses electorales, perjudicando al interés general.
Las pensiones no pueden indexarse únicamente según el IPC. Es necesario tener en cuenta otros valores como situación económica del país y los recursos existentes.
Estaremos de acuerdo en que no podemos permitir que sufran una drástica caída en su poder adquisitivo, pero tampoco triplicar la subida de las pensiones respecto a los sueldos de los trabajadores. Cuando vienen mal dadas, no pueden ser los más castigados aquellos currantes que aportan a la caja común, aquellos que aún deben pagar una hipoteca y formar una nueva familia.
No existe una solución fácil. Asegurar las pensiones futuras requiere de una batería de medidas y mejoras completa. Alguna de ellas, en mi opinión, debería ser poner nombre y apellidos a las cotizaciones laborales, y mejorar las condiciones de los planes de pensiones privados que complementen los públicos.
«La inmigración es necesaria para que un país progrese, pero tiene que regularse»
– Tras ver la política de inmigración que VAMOS! propone, le quería preguntar: ¿coinciden con la propuesta de VOX de deportar a los inmigrantes que cometan delitos graves?
– En VAMOS! estamos convencidos de que la inmigración es necesaria para que un país progrese, pero tiene que regularse. Necesitamos personas formadas y mano de obra cualificada, una inmigración que se integre. Pero hay otra que, por tener un Estado del Bienestar demasiado permisivo, se aprovecha de las ayudas sociales. Es igual de reprochable cuando lo hace un español, y los nacidos aquí nos lo tenemos que comer, pero no podemos permitir que vengan de fuera a aprovecharse del Estado de Bienestar que tanto nos ha costado conseguir.
Con independencia de la cultura y la religión que profesen, los inmigrantes son bienvenidos, siempre que vengan a adaptarse sin imponer sus creencias a los demás. En el caso del burka, muy comentado hace unas semanas, VAMOS! ya se posicionó hace meses totalmente en contra, por considerarlo un menosprecio hacia la mujer.
«Dentro de España y de la Unión Europea hay cientos y cientos de inmigrantes con orden judicial de expulsión que viven aún en nuestras calles»
Otro punto en el que nos posicionamos es la deportación automática para aquellos inmigrantes que hayan sido condenados en sentencia firme. Deben ser deportados carteristas y delincuentes menores multirreincidentes, violadores, asesinos, instigadores y extremistas religiosos. Todos ellos se saben protegidos por las leyes europeas, mientras atentan contra la ciudadanía. Según el informe ‘Ordered to leave’ del cuarto trimestre del 2024, de Eurostat, dentro de España y de la Unión Europea hay cientos y cientos de inmigrantes con orden judicial de expulsión que viven aún en nuestras calles, muchos de ellos reincidentes, sin que las fuerzas del orden puedan hacer nada. Estos son los inmigrantes que dan mala fama a los demás inmigrantes, currantes e integrados. En este aspecto somos muy tajantes. Los inmigrantes condenados judicialmente deben ser expulsados.
Como podrás ver, con VOX no compartimos en absoluto que se criminalice a los inmigrantes por el simple hecho de ser inmigrantes. No somos como VOX, ni tratamos la inmigración como ellos, aunque coincidamos en algunos aspectos. De hecho, en mi grupo de amigos de papis del cole tengo gente de Marruecos, Rumanía, Venezuela, Colombia, con orígenes iraníes, etc, todos ellos inmigrantes currantes e integrados, y no me gustaría que me vincularan con las políticas de VOX.
Pero a día de hoy, incluso Rufián y ERC han puesto sobre la mesa el problema de delincuencia entre la inmigración. Qué bien nos iría a todos si en una misma mesa nos pudiéramos sentar posturas tan distintas como las de ERC, VOX y VAMOS! para solucionar los problemas de España. Lo que no puede ser es que los partidos no se pongan de acuerdo en solucionar los grandes problemas del país solo por estrategias partidistas.
– Desde la izquierda se considera que el programa económico de VAMOS! está a la derecha del PP, ¿qué opina al respecto?
– Yo lo calificaría más socioliberal que de derechas. En VAMOS! Defendemos que una parte de los impuestos recaudados debe ir al bienestar social para aquellos que más lo necesitan. Pero no para aquellos que pudiendo trabajar deciden vivir de la teta del Estado. De la parte liberal, nuestra apuesta por reducir las trabas a la actividad económica, con una burocracia más ágil, dejar de asfixiar a los autónomos y emprendedores, que para crear una empresa se tarden dos días y no dos meses, recortar la recaudación de impuestos destinada a chiringuitos, y sobre todo, que el gasto de los impuestos sea más eficiente.
– ¿Qué opina de otro pequeño partido existente en España como es el Partido Libertario (P-Lib)?
– Dentro del Partido Libertario coexisten desde anarcocapitalistas y minarquistas que quieren reducir el Estado a su mínima expresión, a socioliberales como podría considerarme yo. Curiosamente estuve dentro del grupo territorial de Castellón hace unos años. Y ahora sigo en contacto como miembro de la parte institucional de VAMOS! encargada de las relaciones con otros partidos.
Tienen posturas afines a las mías y otras que no. Considero imprescindible la existencia de un Estado que defienda a aquellas personas que no puedan hacerlo, igual que una Sanidad y Educación de calidad. El problema es que ese Estado necesario actualmente está corrupto y viciado, anteponiendo intereses partidistas en lugar de trabajar por el país. Necesitamos unas administraciones más eficientes y menos politizadas.
– Le quería preguntar por la elección del color amarillo para el partido, ¿se debe a que era el único vacante en España, posiblemente por razones supersticiosas, o porque ideológicamente es un color que tiende a ser asociado a los partidos liberales como el FDP alemán?
– Pues el color se eligió por varios motivos. El primero es por la fusión de los colores de Fuerza Cívica (amarillo) y de Iniciativa (azul). Fuerza Cívica eligió el amarillo (junto con el negro) por consenso, en una votación entre cientos de miembros de Forocoches, además es un color que nos gustaba para mostrar un carácter más liberal, dándole más peso al amarillo por ser liberal. Y como curiosidad, dentro del pantone de colores, los tonos cromáticos de nuestro logo son los colores de la Unión Europea, que representan nuestro carácter europeísta. Una UE que por cierto, consideramos que necesita darle una vuelta de tuerca, necesita un enfoque reformista con el objetivo de progresar económica y geopolíticamente. La UE tiene potencial para volver a liderar la política mundial.
– ¿Cuentan con organización juvenil?
– No, aún no tenemos juventudes, pero nuestra idea es tenerlas más pronto que tarde. En nuestra Ejecutiva tenemos personas de diferentes generaciones: nacidos en la década de 1950, 1960, 1970, 1980, 1990, y 2000, estando este último compañero muy vinculado a movimientos estudiantiles y de juventudes.
– ¿Tienen relaciones con partidos extranjeros?
– Aún no tenemos relaciones internacionales porque somos un partido muy joven pero si tenemos intención de contactar con ALDE (Alianza de los Liberales y los Demócratas Europeos) y Renew Europe.
– ¿El partido de ese cariz con el que, a título personal, se siente más identificado sería al estilo de los liberales alemanes o de los liberal-demócratas británicos?
– Los liberales alemanes están pasando una crisis de partido y se encuentra bastante desubicados actualmente. Los liberal-demócratas son federalistas, y VAMOS! defiende que todos los ciudadanos disfruten de los mismos servicios básicos del Estado como la Sanidad, la Educación y la Seguridad, y no dependa de la región de España en la que residan. VAMOS! tiene un carácter propio.
– Concluyo con dos preguntas personales. La primera de ellas: ¿es usted aficionado al fútbol? ¿es de algún equipo?
– Soy del Real Madrid, pero no quita que como madrileño tenga cariño a todos los equipos de la Comunidad de Madrid. Me gusta que gane el Atlético de Madrid, del que es gran parte de mi familia. También soy muy seguidor, y durante unos años, abonado del C.D. Castellón, y no tengo problemas en disfrutar de un partido de Champions del Barça, aunque esté mal visto en términos de fútbol.
– ¿Es usted creyente? ¿Qué papel ocupa la religión en su vida?
– No soy creyente ni practicante, pero me gusta participar cuando puntualmente acudo a la iglesia. Siento lo que dicen, trasciende su mensaje y me gusta ser parte de ello. Aunque soy ateo, sí decidí que mi boda fuese por la Iglesia, siguiendo la tradición católica.
Respeto mucho a la gente religiosa, sobre todo a aquella que cumple con los principios de ser buena persona y ayudar a los demás. Igual que admiro aquellos políticos de municipios más pequeños, que hacen bien por sus vecinos sin cobrar por ello, creo que la Iglesia humilde, en sus niveles más parroquiales y cercanos al pueblo, tiene objetivos muy buenos, ayudando a la gente necesitada y haciendo posible que muchos fieles sean mejores personas.
En niveles más altos, sí creo que los obispos deberían acercarse más al pueblo, mostrarse más humildes, aunque celebro que hayan reconocido sus errores del pasado, que hayan pedido disculpas por los horribles casos que han ocultado durante años, y confío en que sigan limpiando sus estructuras internas.