Melchor Miralles nació el 17 de octubre de 1958 en Madrid, comenzando su trayectoria periodística en 1978 en Diario 16, del que llegaría a ser redactor jefe de equipo de investigación. Fue uno de los fundadores del periódico El Mundo en 1989, siendo adjunto al director, Pedro J. Ramírez. Entre 1994-1997 ha sido director de El Mundo en el País Vasco, director general de El Mundo TV, luego reconvertido en Veo 7, entre 1997-2010, del mismo modo que ha sido directivo de la Junta Directiva del Real Madrid de Baloncesto y productor de varias películas como “El lobo” (2004) y “GAL” (2006). Ha sido comentarista político en varios medios nacionales como TVE, Telemadrid, Telecinco, RNE, Ondacero y COPE, articulista en medios digitales como The Objective y Republica.com, así presentador del programa “Cada mañana sale el sol” de ABC Punto Radio. No obstante, su trayectoria destaca especialmente por haber sido decisivo a la hora de desvelar el caso GAL.
– ¿Cómo nació su vocación por el periodismo?
– Desde muy pequeño, leyendo un serial de varios capítulos que publicó el diario Pueblo, que pertenecía al Movimiento, sobre el asalto al tren de Glasgow, al que me enganché. En casa leía mucha prensa y a raíz de aquello decidí que quería dedicarme a investigar, buscar la verdad y contarla.
– ¿Quiénes han sido sus referentes en el periodismo?
– No podría decir ninguno que me haya gustado muchísimo, ya que empecé a estudiar Derecho, y en Diario 16 aprendí el oficio, siendo mi escuela, ya que no soy licenciado y, por tanto, no tenía referentes. Luego, en el desarrollo de mi actividad, he tenido personas que han influido sobre mí, siendo la principal de ellas Pedro J. Ramírez como director de Diario 16 y luego, fundador de El Mundo, al igual que Miguel Ángel Aguilar, que también dirigió Diario 16, siendo una persona brillante y un periodista formidable.
– ¿Cuál es el secreto para fundar un periódico como El Mundo, segundo en tirada nacional, en sólo seis meses?
– La necesidad de tener un medio y la voluntad de ponerlo en marcha, porque Diario 16 era el periódico que nos dejaban hacer y El Mundo el periódico que queríamos hacer.
«Zapatero ha sido una calamidad y el origen de todos los males que ahora sufrimos con Pedro Sánchez»
-Adentrándose en materia política, ya que usted ha vivido toda la etapa democrática de España, si tuviese que hacer un ránking del mejor al peor presidente del gobierno que hemos tenido a lo largo de estas décadas, ¿cuál sería?
– No soy muy de ránkings, pero diría que la primera legislatura de Aznar fue muy buena y la segunda, lamentable.
Felipe González tuvo sombras que oscurecen sus luces porque, aunque es verdad que contribuyó a la modernización de España, luego fue una absoluta calamidad, ya que su gobierno robó a manos llenas y mató a través de los GAL.
Rajoy pasará a la Historia por desaprovechar por completo una mayoría absoluta. Finalmente, Zapatero ha sido una calamidad y el origen de todos los males que ahora sufrimos con Pedro Sánchez.
– ¿Tiene referentes políticos nacionales e internacionales, ya sean presentes o pasados?
– Tengo buena opinión de un político con el que no compartía en absoluto su ideología, ya que estoy lejanísimo del comunismo, como es el caso de Julio Anguita, a quien tuve la oportunidad de tratar mucho, siendo un político decente y honrado, y que pese a no tener nada que ver con su ideología, tengo que decir que era alguien de enorme interés intelectual.
Soy periodista y como tal, a los políticos los miro con espíritu crítico, sobre todo a aquellos que llevan las riendas del gobierno.
– En una reciente entrevista en El Purgatorio de The Objective, usted afirmó que votó al PSOE en las generales de 1982. ¿Por qué se decantó por dicha opción política y cómo fue la decepción? ¿A quién votó en los siguientes comicios de 1986?
– En efecto, voté al PSOE. Tengo una ideología como todos tenemos, aunque nunca he militado en ningún partido, pero en ese momento pensé que era bueno para España, que es mi país y mi Patria, y sufrí una decepción por el presidente del gobierno al que había dado mi confianza, que resultó ser el responsable de organizar y financiar una banda de asesinos como los GAL, así como de una corrupción rampante.
Después, en otras elecciones he sufrido más decepciones, pero, en cada momento voto lo que considero más conveniente para mi país.
Hice público a quién voté en 1982 para desmentir aquello que decían de que tenía algo personal contra el PSOE, y como muestra de que no era así, hice constar que incluso lo había votado.
– Le he preguntado por las siguientes elecciones porque en aquella época no había una sino varias alternativas al socialismo como era el caso de AP, el CDS y el PRD.
– Sí, es cierto que había varios partidos, pero me considero una persona libre en cada elección y no quiero entrar en quién voté en cada una de ellas. Reconocer mi voto de 1982 ha sido algo excepcional por las razones que he explicado.
«Teníamos enfrente a un gobierno que nos perseguía, pero, posteriormente, las informaciones que publicamos fueron avaladas por el Tribunal Supremo»
– ¿Cómo se pudo desvelar el GAL en su día? ¿Cuál fue el hilo del que tirar?
– Una investigación de ese calado requiere de muchos hilos y fuentes de información, y en aquel momento contamos con buenas fuentes, un director que apoyaba mi trabajo, que una época fue en solitario y en otras, acompañado por Ricardo Arques y José Macca.
Si sólo hubiese sido un hilo, no habríamos llegado a ningún sitio, pero en su lugar, eran muchas las fuentes de información. Teníamos enfrente a un gobierno que nos perseguía, pero, posteriormente, las informaciones que publicamos fueron avaladas por el Tribunal Supremo.
– Se ha dicho no sólo desde la izquierda afín al PSOE sino en su día por Blas Piñar que prácticas como las de los GAL se llevaron también a cabo bajo los gobiernos de UCD, ¿cree usted que realmente fue así?
– No es que lo crea, es que lo he escrito y lo he contado. La diferencia de lo que se hizo con gobiernos previos al PSOE durante la Transición y los últimos años del Franquismo, es que se trataba de grupos paramilitares contra los que el gobierno no actuó, mirando hacia otro lado, mientras que Felipe González organizó y financió desde el gobierno una banda terrorista.
Antes de que el PSOE llegase al poder, hubo actuaciones del Batallón Vasco Español (BVE) y Antiterrorismo ETA (ATE), entre otros, algo que denuncio en mi libro “Amedo: el Estado contra ETA”.
Con respecto a lo que comentaba Blas Piñar, a mí no me parece una fuente de autoridad, ya que Fuerza Nueva estaba relacionada con este tipo de grupos.
«De ETA directamente, no del entorno de ETA. Me amenazaron con acabar con mi vida y lo intentaron en dos ocasiones»
– Usted llegó a recibir, fruto de sus investigaciones, amenazas tanto del entorno de ETA como de los GAL, ¿en qué consistieron dichas amenazas?
– De ETA directamente, no del entorno de ETA. Me amenazaron con acabar con mi vida y lo intentaron en dos ocasiones.
De los GAL también recibí amenazas de muerte, pero yo siempre he pensado que quien quiere hacer algo no avisa, mientras que con la amenaza lo que se busca es que el miedo pueda contigo. No voy de valiente, pero tampoco soy un miedoso, de modo que cualquier presión para no contar la verdad, la considero un estímulo y consigue sobre mí el efecto contrario.
– Usted vivió de primera mano la etapa de Felipe González, cuyas dos últimas legislaturas estuvieron marcadas por casos de corrupción, desvelados muchos de ellos por El Mundo, y que afectaban a las principales instituciones del Estado, desde el ministro del Interior al director de la Guardia Civil, el gobernador del Banco de España, la directora del BOE y un largo etcétera. A día de hoy, vemos que están siendo procesados las manos izquierda y derecha del presidente del gobierno, así como su círculo familiar más directo, tal es el caso de su esposa y su hermano. ¿Es ésta la etapa de mayor corrupción de la democracia? ¿Superan estos escándalos en magnitud los que había durante el felipismo en la primera mitad de la década de 1990?
– Creo que probablemente sí, y en los años de gobierno de Felipe González hubo, desde luego, mucha, pero ahora estamos asistiendo a un espectáculo absolutamente bochornoso.
«El señor Sánchez pretende agotar la legislatura, pero espero que una vez que la agote convoque elecciones, porque de él nada es descartable»
– En no pocas ocasiones se ha dado por hecha la caída de Pedro Sánchez, pero ya ha superado en duración al frente del Ejecutivo a Rajoy. Según su diagnóstico, y en base a la realidad que vemos diariamente, ¿cree que el fin de este gobierno es inminente?
– No sé cuándo va a terminar. El señor Sánchez ha dicho que tiene la voluntad de completar la legislatura, dejando claro que está dispuesto a gobernar sin el apoyo del Parlamento, ya que lleva tres años sin aprobar los Presupuestos Generales del Estado, de modo que las inversiones no se pueden hacer adecuadamente.
Como hemos visto por su anterior comportamiento, pretende agotar la legislatura, pero espero que una vez que la agote convoque elecciones, porque de él nada es descartable.
– Tras la reciente deposición de Maduro en Venezuela, ¿cree que Zapatero caerá judicialmente este año?
– La situación de Zapatero en Venezuela me parece infame, y he escuchado el testimonio de varios presos venezolanos al respecto, en concreto, uno de ellos cuenta que, mientras estaba en la celda, apareció Zapatero, al que le pidió ayuda y éste le contestó que lo que tenían que hacer era no denunciar. Le dijo lo mismo a la madre de un preso que estaba siendo torturado.
Hay indicios más que suficientes para concluir que Zapatero no era sólo el embajador de una narcodictadura, un relaciones públicas, sino que apoyó a la dictadura venezolana a cambio de dinero. Dicho lo cual, no puedo saber cuándo caerá de manera efectiva porque no hago quinielas ni apuestas.
«He dirigido un documental que está en Netflix llamado “En el nombre de ellas”, siendo un caso ante el que el feminismo institucional ha callado vergonzosamente»
– Usted desveló también un caso tan grave como el de Koto Cabezudo, algo que ha sido condenado en los tribunales y se ha tendido a silenciar en la opinión pública, ¿podría explicarlo brevemente para que lo conozca la audiencia que tenga ocasión de leer esta entrevista?
– Explicarlo resumidamente es difícil, pero podemos decir que es un caso que se refiere a un violador en serie, el delincuente sexual más grave de nuestra Historia, que contó con una gran impunidad gracias al apoyo de una jueza como Ana Isabel Pérez Asenjo, así como de un fuerte respaldo político-mediático.
Sobre este asunto he dirigido un documental que está en Netflix llamado “En el nombre de ellas”, siendo un caso ante el que el feminismo institucional ha callado vergonzosamente.
– En este caso hay fuentes que han hablado del papel del entonces alcalde de San Sebastián, el socialista Odón Elorza, ¿qué implicación tenía en este asunto?
– Sí, financió siendo alcalde a Kote Cabezudo, en concreto, sus libros de fotografías, exposiciones y catálogos, convirtiéndose en el fotógrafo de cabecera del Ayuntamiento de San Sebastián, siendo, además, señalado por un testigo protegido como una figura clave en la estructura de captación.
– ¿El hecho de que Elorza no continúe siendo diputado en el Congreso está relacionado con estos hechos?
– Seguro que sí, ya que era tal el escándalo que Pedro Sánchez debía tener conocimiento de todo lo sucedido. Cuando fue informado por burofax por las propias víctimas, presentaron a Elorza de nuevo como candidato a la alcaldía de San Sebastián, llegando a ser mano derecha del propio Sánchez, hasta que vio que mantenerle le suponía un grave perjuicio que le hizo desembarazarse de él.
– Por último, concluyo planteándole una pregunta personal común a todos mis entrevistados, ¿es usted creyente? ¿qué papel ocupa la religión en su vida?
– Sí, soy creyente. Creo en Dios y para mí la fe es esencial en mi vida.
– Si me permite la indiscreción, ¿es practicante?
– Sí, aunque siempre mejorable.