Comprar un piso, reformarlo y venderlo por más valor es el método más conocido en el sector inmobiliario para sacar provecho en no demasiado tiempo. Si embargo existe una estrategia con una rentabilidad mucho mayor. Se trata de la la adquisición de deuda hipotecaria con descuento, una clase de activo que combina un potencial de retorno elevado y la garantía real.
En la compra de la deuda hipotecaria se puede superar con creces el 50% de ROI
Mientras que en el primer ejemplo —comprar un piso, reformarlo poniéndolo ‘cuco’ y después venderlo pueda dar alrededor de un 10% de rentabilidad—, en la compra de la deuda hipotecaria se puede superar con creces el 50% de ROI.
Esta estrategia, tradicionalmente reservada a grandes fondos, se pone a disposición de inversores minoristas a través de unos pocos despachos especializados.
Si quiere más información escríbanos a direccion@malagainfodigital.es y le pondremos en contacto con un despacho de abogados de Madrid con sobrada experiencia en este tipo de operaciones.
Fin social
Además estas operaciones, lejos de la visión de buitres que se aprovechan de las dificultades económicas de propietarios, puede tener una dimensión social. Lo explicamos con un ejemplo. Cuando un banco ejecuta una hipoteca y embarga una vivienda, muchas veces vende esa deuda a un tercero (fondos, inversores, servicers) con descuento. Ahí es donde aparece la posibilidad de ayudar al deudor.
No se compra la casa, sino el crédito. El nuevo comprador pasa a ser el acreedor y ocupa el lugar del banco.
En la compra de la deuda hipotecaria se puede superar con creces el 50% de ROI
Te mostramos un ejemplo donde todos ganan. Supongamos:
El nuevo acreedor paga 60.000 €, pero legalmente tiene derecho a reclamar 150.000 €. Y ahí es donde entra la función social. Usted puede ayudar al deudor vendiéndoselo por 80.000 €. Usted ha ganado un 33% y al deudor se le ha rebajado la deuda un 47%. El deudor paga menos de lo que debía originalmente y evita el desahucio. Y además el banco aligera su cartera de activos. Todos ganan: win-win.