Manifestación de autónomos el 2 de marzo
Convoca la Plataforma por la Dignidad de los Autónomos

Los trabajadores autónomos constituyen una pieza esencial del tejido económico español. Con más de tres millones de afiliados al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), representan una parte fundamental del empleo privado y sostienen buena parte de la actividad en sectores como el comercio minorista, la hostelería, el transporte, la agricultura o los servicios profesionales. En muchas zonas rurales, además, el autónomo es clave para mantener la actividad económica y frenar la despoblación.

Los autónomos representan más del 15% del empleo

Sin embargo, este peso estructural contrasta con las dificultades fiscales y administrativas que afronta el colectivo. Uno de los principales puntos de debate es el sistema de cotización a la Seguridad Social. La implantación del modelo basado en ingresos reales busca mayor equidad, pero obliga a realizar previsiones y posteriores regularizaciones que generan incertidumbre, especialmente en actividades con ingresos irregulares. Para muchos autónomos, la falta de estabilidad en la facturación complica la planificación y provoca tensiones de tesorería.

A ello se suma la carga tributaria. El pago trimestral del IRPF y la liquidación del IVA exigen una disciplina constante. En la práctica, muchos profesionales deben adelantar el IVA de facturas aún no cobradas, lo que afecta a su liquidez. Aunque existen regímenes especiales, su complejidad limita su adopción. La burocracia asociada —declaraciones periódicas, libros de registro, modelos informativos— incrementa la dependencia de asesorías externas y eleva los costes fijos.

El debate también incluye la percepción de desprotección frente al trabajador asalariado. Si no hay ingresos, las obligaciones fiscales y de cotización continúan. Aunque existen bonificaciones iniciales para nuevos emprendedores, el aumento posterior de cuotas puede resultar difícil de asumir. La pandemia puso de manifiesto esta vulnerabilidad y la necesidad de mecanismos de apoyo más ágiles. Además aquellos que tienen que echar el cierre a su actividad están desamparados y carecen de prestaciones por desempleo.

En España, las pymes (incluyendo microempresas y autónomos) generan más del 60% del valor añadido empresarial

En este contexto de malestar creciente, distintos colectivos han intensificado sus reivindicaciones. La Plataforma por la Dignidad de los Autónomos convoca una manifestación en toda para el próximo 2 de marzo, en un simbólico 30F, como continuación a las protestas escenificadas el pasado 30N. Reclama una fiscalidad más justa, mayor flexibilidad en las cotizaciones y una simplificación administrativa que facilite la actividad diaria.

El reto para las administraciones es encontrar un equilibrio entre la sostenibilidad del sistema y el impulso al emprendimiento. Dada la relevancia de los autónomos en la economía española, cualquier reforma fiscal que les afecte tiene un impacto directo en el empleo, la competitividad y la cohesión territorial del país.




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