La Diputación de Málaga ha vuelto a dar un paso al frente en materia de política social con la aprobación de una importante inyección económica destinada al Banco de Alimentos de la Costa del Sol. La administración provincial financiará con una partida superior a los 150.000 euros la construcción y puesta en marcha de la nueva nave de frío de Bancosol. Esta infraestructura resulta completamente indispensable para asegurar la conservación de los productos frescos y optimizar de forma integral todos los procesos de almacenamiento, logística y posterior reparto directo entre quienes más lo necesitan en el territorio.
El propósito central de esta importante inversión pública es reforzar y blindar la red de atención y cobertura social dirigida de manera directa a las familias en situación de vulnerabilidad económica y social de la provincia. Al dotar a la entidad social de unos sistemas de refrigeración avanzados y modernos, se garantiza que los alimentos perecederos mantengan sus condiciones óptimas de consumo por mucho más tiempo. Esta mejora técnica incrementa sustancialmente la capacidad operativa del tejido solidario de la provincia de Málaga, permitiendo dar una respuesta rápida, digna y de calidad a las demandas de los hogares que atraviesan dificultades.
Asimismo, esta relevante actuación institucional servirá para dar un impulso definitivo al proyecto estratégico provincial conocido bajo el nombre de ‘Málaga No Caduca’. Este programa combate de forma activa el desperdicio alimentario, canalizando los excedentes de los mercados hacia fines netamente sociales. Gracias a la incorporación de la nueva estructura de frío financiada por la Diputación, se consolida un modelo solidario mucho más sostenible y eficiente, capaz de tejer sinergias entre los productores locales, las redes de distribución y los colectivos ciudadanos para que ningún alimento aprovechable se pierda.